MEDITACIÓN DEL GUIJARRO: THICH NHAT HANH

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Me gustaría invitaros a cantar la canción de la práctica en la que hay una flor, hay una montaña, hay agua tranquila y hay espacio. Cantemos juntos:

Inspirando, espirando
inspirando, espirando.
Yo me siento como una flor.
Y tan fresco como el rocío.
Yo soy sólido como una montaña.
Y tan firme como la tierra.
Yo soy libre.

Inspirando, espirando,
inspirando, espirando.
Soy como agua que refleja,
lo que es bello y verdadero,
y yo siento que hay espacio
muy dentro de mí
libertad, libertad, libertad.

Los niños pueden practicar la meditación sentados en un círculo.

Traed vuestros cuatro guijarros y ponerlos a vuestra izquierda.

Uno de vosotros dirigirá la sesión de meditación e invitará por primera vez el sonido de la campana para que los demás respiremos, inspirando y espirando tres veces.

Tras haber practicado tres sonidos de la campana, comenzaremos con la meditación de los guijarros.

Me gustaría que dibujáramos cuatro cosas:

La primera es una flor, cualquier tipo de flor, no importa cual y quiero que lo hagamos mientras estamos inspirando y espirando.

Dibujaremos cualquier tipo de flor pero disfrutando mientras respiramos conscientemente.

La flor representa la frescura, la flor está dentro de ti
Porque todos tenemos la capacidad de refrescarnos
Y si la hemos perdido podremos practicar la meditación de la respiración.
Y de este modo, podemos recuperarla.
Así es como la flor tiene la posibilidad de florecer.
Tú también eres una flor que puede florecer.
Somos hermosos cada vez que florecemos.

Con dos dedos cogemos un guijarro y lo miramos;

Éste representa la flor y lo ponemos en la palma de nuestra mano izquierda.

Ponemos la mano derecha debajo de la izquierda y comenzamos la práctica del primer guijarro.

Repetimos tres veces:

“Inspirando, me veo como una flor.
Espirando, me siento fresco”.

Y cuando decimos “flor, fresco” recuperamos la frescura en nosotros.

Y después de tres respiraciones como ésta, usamos dos dedos para recoger el primer guijarro.

Mirándolo y sonriéndole, lo ponemos a nuestro lado derecho.

La segunda cosa que vamos a dibujar es una montaña.

Tal vez sólo necesitemos dos líneas para hacer una montaña.

No os olvidéis de sonreír mientras dibujamos la montaña inspirando y espirando.

La montaña representa solidez, estabilidad,
Hay una montaña dentro de cada uno de nosotros,
Porque cuando practicamos sentados o caminando, podemos desarrollar la capacidad de ser sólidos y estables,

Solidez y estabilidad son muy importantes para nuestra felicidad.
Y nosotros sabemos que somos capaces de ser estables y sólidos.
Y como sabemos practicar caminando o sentados en plena conciencia, cultivaremos nuestra solidez, nuestra estabilidad.
Ésta es la montaña dentro de nosotros.

Ahora cogemos el segundo guijarro, lo miramos. Éste representa una montaña.

Lo ponemos en la palma de nuestra mano izquierda y ponemos nuestra mano derecha debajo de la izquierda y comenzamos la práctica de la montaña.

“Inspirando me veo como una montaña”.

Tú tienes una montaña en tu interior. Eres capaz de ser sólido y estable.

Y practicamos tres veces:

“Inspirando me veo como una montaña.
Espirando me veo sólido”.

Y después lo ponemos a nuestro lado derecho.

Es muy divertido practicar meditación.

La tercera cosa que me gustaría que dibujáramos es el agua.

Un lago o algo así con agua tranquila, porque el agua tranquila puede reflejar el cielo, las nubes, las montañas y más cosas bonitas.

El agua tranquila es maravillosa.
Cuando el agua está tranquila puede reflejar las cosas tal y como son, sin distorsión.
No tenemos visiones erróneas, ni malentendidos sobre cosas dentro ni fuera de nosotros.
Por eso es que aprendemos a inspirar y a espirar en plena consciencia; podemos aquietarnos y calmarnos, y así manifestar el agua tranquila que está dentro de nosotros.

El tercer guijarro representa el agua tranquila. Lo miramos. El agua tranquila está en nuestro interior. Cuando en nuestro interior el agua está tranquila, tú estás en calma, tú estás sereno. Y ves las cosas claramente como son. Sin distorsiones. No tienes percepciones erróneas. Esto es maravilloso.

“Inspirando, me veo como agua tranquila”.

El agua tranquila es una de las cosas más bonitas que he visto.
El agua tranquila refleja el cielo exactamente como es. Refleja las nubes, las montañas exactamente como son, no hay ninguna distorsión.
“Inspirando me veo como agua tranquila. Espirando, reflejo las cosas tal como son”

Lo repetimos tres veces, y después cogemos el guijarro y lo ponemos a nuestro lado derecho.

La cuarta cosa que me gustaría que dibujáramos es el espacio. ¿Cómo puedo dibujar el espacio? Bueno, yo pienso que puedes: el espacio sería como dibujar el cielo.

La gente que no tiene espacio dentro de sí mismos, no son gente feliz.

Por eso tenemos que practicar de modo que tengamos “espacio” dentro de nosotros mismos.

Esto es muy importante. Mira la mesa. Piensa que la mesa está hecha de madera; pero de hecho hay mucho espacio dentro de la mesa. La materia es una pequeña parte, la mayoría de la mesa es espacio.

Nuestro cuerpo, nuestra consciencia también son así. Por eso tienes que inspirar y espirar y reconocer que hay mucho espacio dentro de ti.

Y tocando el espacio dentro de ti eres libre y eres feliz.
Hay espacio dentro de nosotros.

Ahora el cuarto guijarro. Míralo, sonríele. Éste representa el espacio.

Recuerda que la gente sin espacio interior no puede ser feliz.

Y también es más difícil ser feliz para la gente que no tiene espacio a su alrededor.

Es como la luna, viajando en el cielo magnífico.
Tiene un montón de espacio.
Libertad es lo que queremos y el espacio lo tenemos dentro.
Tenemos que tocar el espacio interior para ser libres.
Sin libertad nadie puede ser realmente feliz.

“Inspirando me veo como el espacio, espirando me siento libre”.

Repetimos tres veces y luego coges el guijarro y lo pones a tu derecha.

Y así hemos terminado la meditación de los guijarros. Ahora disfrutaremos tres sonidos de la campana para concluir nuestra meditación sentados.